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Con la fuerza de la palabra escrita

Lidia Argüello y Ana Laura Arellanes

En México, hay más de 5 mil casos de cáncer pediátricos al año: UNAM

En el mundo se incrementa cada día la incidencia de cáncer en edad pediátrica. En México, se registran más de cinco mil casos nuevos de cáncer al año en niños de cero a 18 años, y la enfermedad cobra alrededor de dos mil vidas anuales.

A pesar de ello, existe poco personal certificado en oncología pediátrica (sólo 237 especialistas) y 420 oncólogos médicos certificados por el Consejo Mexicano de Oncología, de acuerdo con especialistas de la UNAM.

El cáncer, dijo este viernes Farina Esther Arreguín González, de la Facultad de Medicina (FM), es la segunda causa de muerte en niños entre 4 y 15 años, y la primera causa de muerte por enfermedad.

Se trata de un problema de salud pública, de un padecimiento de alto impacto físico para el paciente, y también social, psicológico y económico.

En el marco de la conmemoración del Día Mundial contra el Cáncer, el 4 de febrero, y del Día Internacional del Cáncer Infantil, el próximo día 15, María Guadalupe Cervantes Sánchez, también de la FM, dijo que el diagnóstico de cáncer no es sinónimo de muerte, pero para reducir la mortalidad son fundamentales la detección temprana y la prevención.

La académica añadió que con los avances en la prevención, el diagnóstico temprano y los tratamientos, 60 por ciento de los pacientes adultos con la enfermedad viven más de cinco años.

En rueda de medios, la universitaria recordó que en el mundo, el cáncer es la segunda causa de muerte, con 17.5 millones de casos nuevos y casi nueve millones de decesos. Hoy, en el planeta hay 33 millones de pacientes que padecieron la enfermedad o la tienen en este momento.

Se trata de un grupo de más de 100 enfermedades, cada una con un tratamiento diferente, por lo que “hay que olvidarse de las medicinas milagrosas que prometen curar cualquier tipo de cáncer”. Recurrir a ellas sólo retrasa el tratamiento, sostuvo la experta.

En el orbe, los cánceres más frecuentes y principal causa de muerte por ese mal son el de mama y el cervicouterino en mujeres, y de próstata y pulmón, en hombres. Sumados ambos géneros, el número uno lo ocupa el de pulmón. En general, sus principales causas son el consumo de tabaco, la obesidad y virus como el de papiloma, aunque hay otros factores, como la genética. Del 10 al 15 por ciento tienen un origen hereditario, aclaró Cervantes Sánchez.

Al hablar del cáncer en niños, Arreguín González expuso que la tasa de mortalidad en México es de alrededor de 5.3 por cada 100 mil habitantes, y en adolescentes la cifra se incrementa a 8.5. En estos últimos, se presenta el abandono del tratamiento, entre cinco y hasta el 50 por ciento de los casos; si así ocurre, el chico fallecerá.

Las tres principales neoplasias en pediatría son leucemias (que representan la mitad de los casos), linfomas y los tumores del sistema nervioso central, indicó en el auditorio Dr. Alberto Guevara Rojas de la FM.

El cáncer infantil, acotó, es curable si se detecta a tiempo. Detección oportuna y referencia temprana son clave, junto con la mejora de la terapia de soporte y de la educación de los médicos.

Cuando un niño no juega, está cansado, pálido o presenta sangrados (puntos rojos o moretones en cualquier parte del cuerpo, en encías o nariz, no relacionados con golpes), pérdida de peso, ganglios aumentados de tamaño (en el cuello o axilas), presenta incremento de volumen en hígado y vaso (“pancita”), o en testículos en el caso de los varones, o registra fiebre que no cede con nada son señales de alerta y hay que acudir de inmediato al pediatra.

En nuestro país, abundó Farina Arreguín, la sobrevida global, es decir, cuántos niños se curan a cinco años, es de apenas 50 por ciento, pero podría aumentar hasta 80 por ciento, como ocurre en países avanzados.

Para ello se deben conjuntar factores como que los pacientes tengan acceso a un sistema de salud; que los médicos de primer contacto sospechen y detecten oportunamente la enfermedad; que envíen al paciente a un centro de referencia acreditado y que ahí reciba un tratamiento exitoso. No obstante, hoy pueden pasar hasta 105 días para que pase del primer al tercer nivel de atención, concluyó.

Publicado en La Jornada